Un año desde Love’s Alternative Energy
Published on: Apr 6, 2026
Tras dejar atrás la marca Trillium y presentar su nueva identidad en la edición del año pasado de ACT Expo, el vicepresidente Ryan Erickson reflexiona sobre la estrategia ampliada de Love’s en materia de energías alternativas, la simplificación del mensaje de marca y su papel en evolución dentro de un panorama desafiante en Estados Unidos.

Con más de 30 años de trayectoria operando como Trillium, la compañía inició el año pasado una nueva etapa al rebautizarse como Love’s Alternative Energy, un movimiento pensado para aprovechar la fortaleza y la presencia nacional de la red de Love’s Travel Stops. La nueva identidad se presentó oficialmente en ACT Expo 2025, celebrado en Anaheim, California, y refleja una apuesta más integrada y ambiciosa por una estrategia energética unificada para el sector del transporte.
Esta transformación también representa un giro deliberado hacia la atención de las distintas necesidades del ecosistema de la movilidad, donde cada tipo de energía responde a realidades operativas específicas. Como uno de los mayores operadores minoristas de Estados Unidos, con más de 670 ubicaciones distribuidas en 42 estados, la compañía alcanza a una amplia diversidad de clientes, regiones y segmentos industriales.
Esa diversidad se traduce naturalmente en un abanico igualmente amplio de necesidades energéticas, una realidad que el vicepresidente Ryan Erickson analiza en un contexto mixto para los combustibles alternativos. Mientras algunas tecnologías ganan impulso gracias a la expansión de la infraestructura y a una mayor demanda del mercado, otras enfrentan obstáculos como la falta de financiación pública o los elevados costes iniciales. En este escenario, Erickson hace balance del primer año bajo la nueva marca y del papel que Love’s Alternative Energy aspira a desempeñar a medida que la transición hacia un modelo multienergía se acelera en todo Estados Unidos.
Gas natural, el pilar de Love’s
Una de las claves de la estrategia de la antigua Trillium fue su sólida red de repostaje de gas natural, orientada principalmente a transportistas y conductores profesionales. A lo largo de su trayectoria, la compañía ha desarrollado más de 300 estaciones de gas natural comprimido (GNC), además de operar más de 100 ubicaciones comerciales en Estados Unidos y Canadá. El proceso de rebranding coincidió, además, con dos hitos relevantes del sector: la adquisición por parte de Love’s de la red de CNG de U.S. Energy, que sumó más de 40 emplazamientos en 15 estados, y el lanzamiento del motor de gas natural Cummins X15N. Una alineación oportuna que reforzó las fortalezas de la compañía y su estrecha conexión con su público principal.
“El cliente profesional tradicional de Love’s es ese tipo de flota de larga distancia y transporte de mercancías pesadas. Y en eso es en lo que queríamos centrarnos: en asegurarnos de que los clientes entendieran que Love’s tiene mucho más que ofrecer que solo diésel, duchas y los servicios habituales”, explica Erickson. Aunque el gas natural sigue siendo fundamental para atender a este público clave,apoyándose en una identidad de marca reconocida para ampliar la percepción de lo que Love’s puede ofrecer, también reconoce avances y margen de mejora: “El sector se está moviendo en la dirección correcta, pero quizá no tan rápido como habíamos esperado”.
La mayor oportunidad de crecimiento, añade, se encuentra en el transporte de larga distancia tradicional. Si bien el GNC lleva años consolidado en sectores como la recogida de residuos, el transporte público y las operaciones locales o regionales con camiones, todavía no ha logrado la misma penetración en recorridos más largos. Para Erickson, el reto tiene menos que ver con la tecnología y más con la percepción del mercado: el GNC aún no se considera ampliamente como la principal alternativa al diésel.
“Creo que el desafío ahora mismo es lograr que la gente se sienta cómoda con el hecho de que el GNC de hoy es mejor que hace diez años; es distinto de lo que muchos recuerdan”, señala. “Tiene menos emisiones que hace una década y está en su punto de precio más bajo”.
El hidrógeno sigue brillando en el horizonte
Love’s Alternative Energy también ha construido y actualmente opera dos estaciones de hidrógeno, con proyectos adicionales ya en desarrollo. Esta iniciativa encaja dentro del enfoque integral de la compañía hacia los combustibles alternativos, adaptando cada solución a las necesidades específicas de cada segmento. En el caso del hidrógeno, esas necesidades están hoy impulsadas principalmente por las agencias de transporte público, un segmento que, según señala Erickson, es donde probablemente comenzarán a verse las primeras oportunidades de crecimiento significativo, incluso mientras persisten las barreras de costes.
“Sigue siendo demasiado caro y la base de proveedores es muy limitada, pero hay algunas agencias de transporte que están apostando por el hidrógeno de una manera bastante decidida. Y creo que cuando empiecen a operar, los primeros uno o dos años serán una especie de canario en la mina”, analiza el vicepresidente.
Erickson también reconoce el menor impulso que vive actualmente el hidrógeno, no solo por los elevados costes, sino también por la falta de financiación, aunque unos resultados positivos en estos primeros proyectos podrían ayudar a cambiar la tendencia. Y si bien California continúa siendo el epicentro del hidrógeno en Estados Unidos, respaldado por estrictos mandatos de cero emisiones para las agencias de transporte, la reciente interrupción del suministro que afectó a más del 60 % de la red de repostaje del estado ha desplazado aún más esa promesa hacia el horizonte.
Crecientes ambiciones en electromovilidad
Desde que dio a conocer su estrategia de carga para vehículos eléctricos (EV) en agosto de 2024, Love’s Travel Stops ha seguido ampliando su presencia en este ámbito, aprovechando su ubicación estratégica en corredores viales y sus servicios en tienda, con el apoyo de su división de energías alternativas. Los vehículos ligeros constituyen la base del enfoque de la compañía, especialmente porque la oferta de conveniencia del operador combina de forma natural con las mayores permanencias que requiere la carga, integrando restauración, servicios pensados para viajeros y diversas propuestas comerciales.
“Hemos trabajado muy de cerca con Love’s Travel Stops para asegurarnos de que cada nueva tienda cuente con un nivel básico de preparación para VE. Si ya estás instalando nueva infraestructura bajo tierra, lo lógico es añadir conductos adicionales y preparar el terreno para los cargadores del futuro”, detalla Ryan Erickson. La financiación pública también desempeña un papel clave en la electrificación de ubicaciones existentes, con los fondos NEVI y las ayudas estatales como pilares de los esfuerzos de modernización en aquellos emplazamientos donde “la utilización justifica la inversión”.
En lo que respecta a la electrificación del transporte de larga distancia, Erickson señala que existe margen para el desarrollo de la electromovilidad en toda la red de Love’s, especialmente a medida que crece el interés tras el reciente lanzamiento del Tesla Semi. También destaca los servicios de última milla como un área prometedora de expansión, ya que estos vehículos comerciales más pequeños encajan bien con el enfoque de la compañía. Sin embargo, la amplia huella nacional de la marca también supone un reto para futuras ampliaciones, ya que los nuevos proyectos deben adaptarse a una gran diversidad de operadores eléctricos y condiciones operativas en todo el país.
“A veces trabajamos con pequeñas cooperativas eléctricas en comunidades muy reducidas, y otras con grandes compañías en grandes ciudades. Y la rapidez con la que se puede ampliar la capacidad eléctrica varía muchísimo”, explica Erickson. El directivo subraya la complejidad que implica coordinar estas mejoras, junto con la amplia variabilidad de los cargos por demanda en Estados Unidos, factores que en última instancia pueden determinar si la instalación de carga eléctrica en un emplazamiento concreto resulta o no rentable.
Escrito por Gonzalo Solanot










